Interés General

Duelos y rituales en tiempos de aislamiento social en Argentina

En la Argentina, como en mucho otros países de Latinoamérica y el mundo, la
pandemia ha afectado la forma de despedir a quienes mueren y las formas de elaborar
un duelo. En particular, el prolongado tiempo de aislamiento social obligatorio, que
lleva más de 100 días, impacta directamente en los procesos previos y posteriores a la
muerte, dando lugar a procesos de elaboración de duelos con mayores desafíos y en
los cuales es esperable que se presenten complicaciones.
El apoyo que recibe una persona por parte de sus amigos y familiares es fundamental
cuando muere un ser querido. ¿Qué sucede cuando esta red de apoyo se ve debilitada
y afectada en su capacidad de dar sostén? Este es el gran desafío que atraviesan todas
las personas afectadas por el aislamiento social obligatorio y, aun con mayor
intensidad, quienes están transitando el dolor por una muerte cercana.
El duelo es el proceso que inicia a partir de una pérdida simbólica o real. Podemos
hablar del duelo por la muerte de un ser querido, una separación, una mudanza, la
pérdida de un trabajo, la pérdida del estado de salud, etc. En la Argentina, en el
contexto de COVID 19 y con un aislamiento social obligatorio tan prolongado, los
duelos son variados y constantes; nuestra libertad se encuentra reducida, hemos
perdido muchas de nuestras seguridades, la posibilidad de dar un paseo, el contacto
físico, en muchos casos la posibilidad de trabajar y podríamos seguir enumerando.
Actualmente cada persona, cada familia, cada comunidad está atravesada por diversas
pérdidas que afectan su identidad, creencias y relaciones. Nos preguntamos por el
sentido, por el presente y por futuro.
El duelo por la muerte de alguien cercano durante el aislamiento social tiene ciertas
particularidades que pueden hacer más difícil su tránsito.
Si el ser querido que falleció estuvo internado, es posible que su cuidador haya
vivenciado estados de ansiedad y angustia frente a la falta de información suficiente
sobre la evolución del estado de salud y frente a la espera del llamado para el parte
médico. La dificultad de cercanía en los últimos momentos, asociada a la imposibilidad
de cuidar del ser querido, puede generar sensaciones de impotencia. A esto suele
sumarse la percepción del sufrimiento por la soledad del ser querido que estuvo

internado y luego murió. Estas circunstancias que se dan previo al fallecimiento son
factores que intervienen en la futura respuesta del duelo.
Cuando ocurre la muerte, la dificultad de contacto físico con las personas allegadas, es
una carencia muy importante. La virtualidad intenta cubrir esta falta, pero sabemos las
limitaciones que presenta. No hay que olvidarse que la red de apoyo se ve afectada
por las propias circunstancias en la que está en este momento por lo cual,
posiblemente, no se encuentre completamente disponible para acompañar en el dolor
a otros. Por otro lado, el doliente, además de estar afectado por su duelo
probablemente se sienta más estresado por las demandas de su alrededor,
relacionadas con la cotidianidad del confinamiento (tareas domésticas, tareas
escolares, trabajo desde la casa, falta de espacio e intimidad, etc.). Todo esto puede
generar que la persona sienta que el proceso de duelo no sea su prioridad ni la
prioridad de quienes lo rodean.
En nuestro país, que tiene historia de inestabilidad e incertidumbre, la pandemia viene
a acentuar estas sensaciones, especialmente en relación a la economía, la salud, el
trabajo y la organización familiar. Sabemos que los duelos movilizan nuestro sistema
de creencias y es posible que atravesar momentos de mucha incertidumbre y miedos
frente a una muerte cercana. Todo confluye y genera la sensación de “un duelo, dentro
de otros duelos”.
Los rituales funerarios, que cumplen una importante función social, en nuestro país
también se han modificado y reducido; incluso en algunos casos han desaparecido,
como por ejemplo la posibilidad de ir al cementerio. Resulta muy importante seguir
realizando ritos funerarios, aunque se vean reducidos a lo elemental, porque de lo
contrario sería despojar a las personas de una parte importante de su condición
humana.
En estos tiempos, cuando más necesitamos el sostén y apoyo de otras personas,
resulta muy difícil compartir los rituales. La tecnología permite acercar palabras,
recuerdos y afecto de amigos o familiares a los deudos a través de videos, blogs y
documentales. También en algunos casos se proyecta en tiempo real los rituales, para
compartir con quienes no pueden estar presentes por el distanciamiento social, pero
sabemos que nada reemplaza los abrazos, las miradas y la cercanía.
Los rituales personales suelen ser de gran importancia en los procesos de duelo, y en
este contexto cobran aún más relevancia porque no dependen de otros y pueden ser

de fácil creación. Por ejemplo, frente a la imposibilidad de asistir al cementerio, el
deudo puede armar un “rincón sagrado” dentro de la casa, en algún lugar especial,
donde se puede poner una foto del ser querido, flores, objetos representativos, y lo
que cada persona sienta que le permita conectar y homenajearlo.
A continuación, se presentan, algunas recomendaciones elaborada por Fundación Aiken

  • Acompañamiento psicológico para la niñez, la adolescencia y la familia en duelo, de
    Buenas Aires Argentina -, para quienes están atravesando un duelo por la muerte de
    alguien querido en contexto de aislamiento social obligatorio:
    ● Cuida tu salud física.
    Recuerda que los ejercicios físicos, liberan endorfinas y ayudan a disminuir la
    sensación de dolor emocional.

● Comunícate regularmente con otras personas
Elige a conciencia con quien hablar, y hazlo a través de video llamada si es posible, la
mirada del otro puede ayudar en este momento.

● Pedí ayuda práctica de familiares, amigas/os y/o vecinas/os si te sentís
abrumada/o por la situación.
Alguien puede hacer las compras por vos o ayudar a las/os chicas/os con las tareas
escolares de manera telefónica o por redes sociales
● No te sientas culpable si te está resultando difícil o si tienes niñas/os y sentís que
eres menos paciente de lo habitual.
Es esperable estar más vulnerable
● Se sincera/o con tus niños/as acerca de tus sentimientos.
En relación a lo que sentís por la muerte del ser querido, y sobre cómo te impacta el
aislamiento.

● Si podes reserva un momento para conectar con los pensamientos y sentimientos
relacionados al duelo y para recordar a la persona que murió.
Puede ser en soledad o compartiendo en familia

● Es posible que, al estar más en casa, encuentres objetos y espacios que te hagan
recordar a la persona fallecida con mayor frecuencia y/o intensidad. Tanto tiempo
en casa puede hacer más presente la ausencia.
Es habitual tener estos sentimientos en momentos así. No te esfuerces por evitarlo
● No hay sentimientos/pensamiento buenos o malos. Valora los propios y los de
las/os niñas/os, no importa cuáles sean.
Cultiva la compasión.

● Si tienes dudas en relación a lo esperable en tu proceso de duelo no dejes de
consultar a un profesional de la salud

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Aldana Di Costanzo

Argentina. Soy licenciada en psicología, especializada en duelo. En el 2008 fundé Aiken, la primera y única Fundación de Argentina y alrededores dedicada al acompañamiento psicológico para la niñez, la adolescencia y la familia en duelo a cargo de profesionales de la salud mental. Soy directora del curso de posgrado sobre duelo en la Universidad ISALUD de Argentina y docente en formaciones sobre duelo en España. Trabajé en el Ministerio de Salud de la Nación como Consultora para Proyectos enfocados en la disminución de la mortalidad materno infantil. Miembro de la red Ashoka, organismo internacional que nuclea líderes emprendedores sociales innovadores de todo el mundo.

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